Goleadas en serie: Canadá 6-0, Suiza 4-1 y Suecia 5-1
Canadá pasó por encima de Catar en Vancouver, Suiza despachó a Bosnia y Suecia arrolló a Túnez en Guadalupe.
La segunda jornada dejó una auténtica lluvia de goles en varios escenarios del torneo. La protagonista fue Canadá, uno de los tres anfitriones, que pasó por encima de Catar con un contundente 6-0 en el BC Place de Vancouver, su feudo del Pacífico con capacidad para unos 52.500 espectadores. La media docena de goles dispara la confianza canadiense y la diferencia de goles en un grupo B muy disputado.
En ese mismo grupo B, Suiza despachó por 4-1 a Bosnia en el SoFi Stadium de Inglewood, en un encuentro que la selección helvética encarriló pronto y que reordena por completo las opciones de clasificación. El triunfo coloca a Suiza en la pelea directa con Canadá por las primeras plazas del grupo, en el que también figura Catar.
La fiesta del gol se completó en México. Suecia firmó un rotundo 5-1 ante Túnez en el Estadio BBVA de Guadalupe, en el área metropolitana de Monterrey, dentro del grupo F. Los escandinavos exhibieron pegada en uno de los recintos más modernos del país anfitrión y se postulan como un equipo a seguir en un grupo que comparten con Países Bajos, Japón y Túnez.
Tres goleadas en una misma jornada que no solo sacuden las tablas, sino que envían un mensaje claro: en el formato de 48 equipos, cada gol cuenta. La diferencia de goles será uno de los criterios determinantes para decidir qué selecciones se cuelan entre los ocho mejores terceros que acompañarán a primeros y segundos en los dieciseisavos de final.
Los marcadores amplios confirman la tónica de un torneo abierto, en el que las distancias entre las grandes selecciones y algunas debutantes todavía se hacen notar. Los conjuntos que aspiran a avanzar saben ya que no basta con ganar: conviene hacerlo por el mayor margen posible.
Para Canadá, Suiza y Suecia, la jornada supone un impulso anímico y, sobre todo, un colchón de goles que puede resultar valioso en las cuentas finales. Para Catar, Bosnia y Túnez, en cambio, llega la obligación de reaccionar cuanto antes si no quieren quedarse pronto sin margen.
Con la fase de grupos en pleno desarrollo, los marcadores de esta jornada dibujan un escenario en el que ninguna selección puede confiarse y en el que la regularidad ofensiva empieza a separar a los aspirantes de los que pelearán hasta el final por un billete a la siguiente ronda.