México inaugura el Mundial con un 2-0 ante Sudáfrica en el Azteca
El anfitrión gana el partido inaugural en el Estadio Azteca; Quiñones abrió el marcador en el minuto 9.
El Mundial de 48 selecciones echó a andar en el Estadio Azteca, escenario del partido inaugural entre México y Sudáfrica. El coloso de Ciudad de México, con un aforo cercano a los 80.800 espectadores, volvió a convertirse en epicentro del fútbol mundial décadas después de albergar las finales de 1970 y 1986, en una noche cargada de simbolismo para el fútbol mexicano.
El anfitrión no quiso dejar margen para los nervios. Quiñones abrió el marcador en el minuto 9 y rompió cuanto antes la tensión propia de un estreno mundialista, encarrilando un triunfo por 2-0 que entrega a México los primeros tres puntos del grupo A. El gol tempranero permitió al combinado local jugar con el resultado a favor y administrar el ritmo del encuentro ante una Sudáfrica que llegó con orden pero sin la pegada necesaria para inquietar.
A partir de ahí, el equipo dirigido desde el banquillo local manejó la posesión y se replegó con criterio cuando hizo falta, conservando la portería a cero. La diferencia de dos goles, en un torneo donde el gol average puede decidir el acceso de los mejores terceros, tiene un valor añadido en esta primera jornada.
El resultado coloca a México en una posición cómoda dentro de un grupo A que comparte con Sudáfrica, Corea del Sur y la República Checa. El calendario del anfitrión continuará repartido entre sus sedes nacionales —el propio Azteca, el Estadio Akron de Zapopan y el Estadio BBVA de Guadalupe—, lo que reduce los desplazamientos y le permite jugar siempre arropado por su afición.
México comparte la organización con Estados Unidos y Canadá en una edición histórica por su formato ampliado a 48 selecciones repartidas en 12 grupos. El torneo, que se extiende de costa a costa de Norteamérica, arranca así con el pie derecho para uno de los tres países anfitriones, que sueña con superar por primera vez la barrera de los cuartos de final lejos —y a la vez tan cerca— de la presión histórica del Azteca.
La fiesta inaugural, con lleno absoluto y un ambiente vibrante, dejó la sensación de que el combinado nacional ha entendido la importancia de empezar fuerte. El siguiente examen llegará en Zapopan, donde la afición espera confirmar las buenas sensaciones de un debut casi perfecto.