México, líder del grupo A tras imponerse a Corea del Sur
El anfitrión sumó un triunfo clave en Zapopan que lo deja al frente de la tabla y con un pie en la siguiente fase.
México sigue firme en casa. El anfitrión venció por 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Akron de Zapopan, el moderno feudo del Guadalajara con capacidad para unos 45.700 espectadores, y con ese triunfo se afianzó como líder del grupo A en una jornada clave para sus aspiraciones.
El encuentro fue mucho más exigente que el debut frente a Sudáfrica. Corea del Sur, fiel a su intensidad y a su capacidad física, planteó un partido incómodo, con presión alta y velocidad por las bandas, que obligó al combinado mexicano a sufrir y a emplearse a fondo en defensa. El gol que decidió el choque resultó suficiente para un equipo que supo administrar la ventaja.
El conjunto local manejó los tiempos en el tramo final, defendió con orden su área y conservó la portería a cero por segundo partido consecutivo, un dato que habla de la solidez defensiva con la que México afronta su Mundial. La gestión de los minutos decisivos, ante un rival que no se rindió, fue una de las claves de un triunfo trabajado.
Con esta segunda victoria, México suma seis puntos y se coloca al frente del grupo A, que comparte con Corea del Sur, Sudáfrica y la República Checa. En la misma jornada, checos y sudafricanos empataron 1-1 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, lo que deja al anfitrión con un pie en los dieciseisavos de final si confirma su buena dinámica.
La afición mexicana, que ya había vivido la fiesta inaugural en el Azteca, respondió de nuevo con un ambiente vibrante en Zapopan. El factor cancha, con desplazamientos cortos entre las sedes nacionales y el calor de un país entregado a su selección, se está revelando como una ventaja competitiva de primer orden.
El resultado consolida el buen arranque mexicano en el Mundial que organiza junto a Estados Unidos y Canadá. Dos partidos, dos victorias y dos porterías a cero conforman un balance casi inmejorable para un equipo que sueña con romper por fin su techo histórico en la competición.
De cara al cierre de la fase de grupos, México afronta con confianza renovada el objetivo de sellar matemáticamente su pase y, a ser posible, hacerlo como primero de grupo para encarar el cuadro eliminatorio en la mejor posición. El arranque, desde luego, invita al optimismo.