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España tropieza: 0-0 ante Cabo Verde, la sorpresa de la jornada

M. Sanromán·15 JUN 2026·5 min de lectura

La Roja chocó contra un Cabo Verde ordenado en Atlanta y cedió dos puntos que reabren la pelea en el grupo H.

Tropiezo inesperado de España en su debut mundialista. La Roja no pudo pasar del 0-0 ante un Cabo Verde muy ordenado en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el moderno recinto con capacidad para unos 68.200 espectadores, en la gran sorpresa de la jornada en el grupo H.

El combinado español, una de las grandes favoritas del torneo, dominó la posesión de principio a fin y monopolizó el balón, pero chocó una y otra vez contra el bloque defensivo caboverdiano. La selección africana se replegó con disciplina, cerró los espacios interiores y defendió su área con un orden ejemplar que terminó frustrando a un rival de mucho mayor potencial.

La Roja generó llegadas y buscó el gol por todas las vías, pero le faltó precisión en el último pase y acierto de cara a portería. Cabo Verde, lejos de limitarse a defender, supo aguantar los momentos de presión y salir con peligro en alguna contra, en una actuación que enorgullece a su afición en una participación histórica para su fútbol.

El empate sin goles deja un sabor amargo en el bando español y un punto de enorme valor para los caboverdianos. En un grupo H que España compartía como clara favorita junto a Cabo Verde, Arabia Saudí y Uruguay, el reparto de puntos reordena por completo las quinielas. En la misma jornada, Arabia Saudí y Uruguay firmaron tablas (1-1) en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, lo que deja el grupo con cuatro selecciones muy igualadas tras la primera jornada.

El pinchazo deja a España con la obligación de reaccionar cuanto antes. El sistema de 48 equipos ofrece un margen mayor —incluso un tercer puesto puede valer para avanzar—, pero ceder puntos ante rivales teóricamente inferiores complica las cuentas y eleva la presión de cara a los siguientes compromisos.

Más allá del resultado, el partido dejó una lectura recurrente en los grandes torneos: la diferencia entre el papel y el césped se estrecha cuando un rival defiende con orden y convicción. España deberá afinar su pegada si no quiere ver cómo se le complica un grupo que parecía asequible.

La Roja tendrá pronto la oportunidad de enmendar el tropiezo, de nuevo en Atlanta, ante Arabia Saudí. Un examen en el que estará obligada a ganar para no comprometer su clasificación y para recuperar la confianza tras un estreno decepcionante.

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