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Argentina remonta a Inglaterra en el último suspiro (2-1) y jugará la final del Mundial 2026 contra España

Redacción·15 JUL 2026·5 min de lectura
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Mercedes-Benz Stadium, Atlanta
Foto: Wikimedia Commons
Ver ficha del partido: goles, tarjetas y alineaciones →

Argentina está en la final del Mundial 2026 tras una remontada de época. En el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, la campeona del mundo iba perdiendo hasta el minuto 85 y le dio la vuelta al partido (2-1) en los cinco minutos finales. Anthony Gordon había adelantado a Inglaterra en el 55' (asistencia de Morgan Rogers), pero Enzo Fernández empató en el 85' y Lautaro Martínez firmó el 2-1 en el 90', ambos goles asistidos por un Lionel Messi sublime. La Albiceleste fue muy superior —65 % de posesión, 15 tiros por 5 y 1,80 de goles esperados frente a 0,54—, y Messi, autor de dos asistencias, fue elegido mejor jugador (8,6). Argentina se cita en la final del 19 de julio (MetLife) con España, que ayer eliminó a Francia. Inglaterra se despide otra vez en una semifinal.

Hay equipos que mueren y equipos que, sencillamente, no saben rendirse. Argentina pertenece a los segundos. En el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, la campeona del mundo estuvo noventa minutos por detrás en el marcador, chocando una y otra vez contra un muro inglés, hasta que en los últimos cinco minutos lo derribó de golpe. Enzo Fernández en el 85' y Lautaro Martínez en el 90', los dos con la firma de Lionel Messi, completaron una remontada de leyenda (2-1) que mete a la Albiceleste en la final del Mundial 2026, donde le espera España.

Lionel Scaloni dispuso a Argentina en un 4-4-2 con Emiliano Martínez en la portería, la línea de Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Tagliafico, un centro del campo con Simeone, Paredes, Mac Allister y Enzo Fernández, y la dupla de Messi y Julián Álvarez arriba. Enfrente, Thomas Tuchel apostó por un 4-2-3-1 con Pickford bajo palos, el doble pivote de Rice y Anderson y Bellingham enganchado por detrás de Harry Kane. El plan inglés, replegado y peligroso a la contra, funcionó durante una hora larga.

Inglaterra dio el primer golpe en el minuto 55. Morgan Rogers habilitó a Anthony Gordon, que definió para el 1-0 y silenció a la marea albiceleste. El gol respondía al guion de Tuchel: ceder el balón, aguantar atrás y golpear cuando llegara la ocasión. Y Argentina, pese a dominar, no encontraba la manera de perforar a una defensa inglesa muy poblada.

Porque el dominio argentino fue abrumador y los números lo gritan: 65 % de posesión, 15 tiros por 5, cinco remates a puerta por dos y un abismo en los goles esperados (1,80 frente a 0,54). Scaloni fue vaciando el banquillo —Nico González, Nico Otamendi, Montiel, De Paul, Nico Paz entre los que refrescaron el ataque— en busca de un empate que no llegaba. El reloj corría en contra y el Mercedes-Benz Stadium empezaba a oler a eliminación.

Hasta que apareció, una vez más, Lionel Messi. En el minuto 85, el capitán filtró un pase mágico para que Enzo Fernández batiera a Pickford y firmara el 1-1 que devolvía la vida a Argentina. Y cuando el partido parecía abocado a la prórroga, en el 90', Messi volvió a asistir, esta vez para Lautaro Martínez, que empujó el 2-1 definitivo y desató la locura albiceleste. Dos asistencias del 10 en cinco minutos para dar la vuelta a una semifinal que se le escapaba.

Inglaterra, que había acariciado la final, se hundió en el descuento sin capacidad de reacción. Los de Tuchel, que ya habían sufrido para superar cada ronda, se despiden de nuevo en una semifinal, esa barrera que se les resiste desde 1966. Argentina, en cambio, jugó su mejor partido cuando más lo necesitaba y lo resolvió con la calidad de siempre.

El mejor jugador del encuentro fue, inevitablemente, Lionel Messi (8,6), que sin marcar firmó las dos asistencias decisivas y sigue liderando el Botín de Oro con ocho goles. La Albiceleste se cita ahora con España en la final del 19 de julio en el MetLife Stadium: la campeona del mundo contra la campeona de Europa, Messi contra la generación de Lamine Yamal y Pedri. Un duelo soñado para cerrar el primer Mundial de 48 selecciones.

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