Argentina remonta un 0-2 a Egipto en el descuento (3-2) y se cita con los cuartos: Messi guía el vendaval

Argentina rozó el ridículo y acabó firmando una remontada de época. En el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, la campeona del mundo iba 0-2 ante una Egipto correosa —goles de Yasser Ibrahim (15') y Mostafa Ziko (67'), con un penalti fallado por Messi al 21'— y le dio la vuelta en once minutos: Cristian Romero (79'), Messi (83') y Enzo Fernández en el 90+2' firmaron el 3-2. Argentina mandó siempre (64 % de posesión, 19 remates, 2,90 de goles esperados) pero necesitó sufrir hasta el final. Messi, con un gol y una asistencia, fue el MVP. En cuartos espera al ganador de Suiza-Colombia.
Hay noches que no se explican con las estadísticas, y esta fue una de ellas. Argentina, campeona del mundo, estuvo a once minutos de la eliminación más dolorosa de su reinado, pero remontó un 0-2 a Egipto en el tramo final del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta para ganar 3-2 y colarse en los cuartos de final. Cristian Romero (79'), Lionel Messi (83') y Enzo Fernández en el 90+2' dieron la vuelta a un partido que la albiceleste había dominado de principio a fin sin encontrar la puerta.
Lionel Scaloni salió con un 4-1-3-2: Emiliano Martínez en la portería; Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Tagliafico en defensa; Leandro Paredes de ancla; De Paul, Mac Allister y Enzo Fernández por delante; y la dupla Messi-Julián Álvarez en ataque. Enfrente, Hossam Hassan plantó un 4-4-2 poblado y valiente, con Salah y Ziko arriba y la orden de golpear a la contra.
Y el plan egipcio funcionó a la perfección durante una hora larga. En el 15, el central Yasser Ibrahim se anticipó a la salida argentina para cabecear el 0-1 a pase de Marwan Attia. La reacción de Messi llegó pronto —en el 21 tuvo el empate desde el punto de penalti—, pero Mostafa Shobeir le adivinó la intención y detuvo el lanzamiento. Argentina se estrelló una y otra vez contra la muralla de los faraones (64 % de posesión, 19 tiros, 2,90 de goles esperados) mientras Egipto administraba con oficio y golpeaba con veneno.
El segundo golpe, en el 67, pareció definitivo: Mostafa Ziko cazó un balón suelto en el área para el 0-2 y silenció a Atlanta. La campeona del mundo se asomaba al abismo. Pero de ese abismo nació la épica. En el 79, Cristian Romero apareció como un delantero para empujar a la red un centro medido de Messi: 1-2. Cuatro minutos después, en el 83, el propio Messi —que había fallado el penalti y arrastraba una noche espesa— firmó el 2-2 tras asistencia de Gonzalo Montiel para poner el estadio patas arriba.
Y cuando el partido enfilaba la prórroga, llegó el zarpazo definitivo. En el 90+2, Enzo Fernández culminó una gran jugada asistido por Lautaro Martínez para el 3-2 que desató la locura en el banquillo argentino. Egipto, que había rozado la gesta y terminó con tres amarillas, se marchó entre lágrimas tras una actuación heroica. Messi, con un gol y una asistencia pese al penalti errado, fue elegido mejor jugador con un 9. Argentina, que sufrió como pocas veces, sigue viva y espera en cuartos al ganador de Suiza-Colombia.