Argentina rompe la resistencia suiza en la prórroga (3-1) y jugará una semifinal con Inglaterra

Argentina está en las semifinales del Mundial 2026. En el Arrowhead Stadium de Kansas City, la campeona del mundo tumbó a una Suiza correosa (3-1) tras la prórroga. Alexis Mac Allister adelantó pronto a los de Scaloni (10', asistencia de Messi), pero Dan Ndoye empató para Suiza en el 67'. El partido cambió cinco minutos después: Breel Embolo vio la segunda amarilla (72') y dejó a los suyos con diez. Con un jugador más, Argentina apretó y sentenció en el tiempo extra con Julián Álvarez (112') y Lautaro Martínez (120'). Un Leo Messi inmenso, mejor jugador del encuentro (8,9), volvió a marcar el rumbo de la Albiceleste, muy superior (59 % de posesión, 22 tiros y 1,98 de goles esperados frente a 0,53). En semifinales espera Inglaterra, que había eliminado a Noruega.
Argentina no siempre gana fácil, pero casi siempre gana. En el Arrowhead Stadium de Kansas City, la campeona del mundo necesitó la prórroga, un rival con diez y, cómo no, la mano de Lionel Messi para derribar a una Suiza que se agarró al partido con uñas y dientes. Terminó 3-1, con dos goles en el tiempo extra que maquillaron un marcador mucho más apretado de lo que dice el resultado, y con la Albiceleste metida en unas semifinales en las que la espera Inglaterra.
Lionel Scaloni alineó a Argentina en un 4-1-3-2 con Messi liberado junto a Julián Álvarez en ataque y con Paredes, De Paul, Enzo Fernández y Mac Allister en el centro del campo. Enfrente, Murat Yakin planteó una Suiza en 4-2-3-1, ordenada y sin complejos, con Xhaka al mando y Embolo como referencia ofensiva. El plan helvético era resistir y aprovechar sus opciones, y durante una hora largo lo cumplió.
El guion empezó de cara para Argentina. En el minuto 10, Messi filtró un pase de los suyos para que Alexis Mac Allister firmara el 1-0 y encarrilara, en apariencia, un partido plácido. Pero Suiza nunca se descompuso. Ricardo Rodríguez asumió galones, Xhaka ganó metros y, en el 67, Dan Ndoye culminó una buena jugada para empatar y silenciar a la afición albiceleste. El 1-1 lo cambiaba todo.
La noche, sin embargo, giró de nuevo en el 72. Breel Embolo, ya amonestado, vio la segunda amarilla y dejó a Suiza con diez justo cuando mejor estaba. Argentina, superior durante todo el encuentro —59 % de posesión, 22 tiros por 11, 1,98 de goles esperados frente a 0,53—, no encontró el premio en los noventa minutos y el choque se fue a la prórroga con el marcador igualado.
Allí pesó la superioridad numérica. En el minuto 112, Julián Álvarez apareció para rematar una asistencia de José Manuel López y devolver la ventaja a Argentina (2-1). Y ya en el 120, Lautaro Martínez, que había entrado desde el banquillo, cerró la cuenta con el 3-1 definitivo. Suiza, agotada y en inferioridad, no tuvo respuesta para el empuje final de una campeona que sabe administrar estos partidos.
Por encima de todo, sobrevoló la figura de Messi. El capitán, elegido mejor jugador del encuentro con una nota de 8,9, firmó la asistencia del primer gol y volvió a ser el faro de un equipo que, sin brillar siempre, sigue encontrando el camino. Argentina se cita ahora con Inglaterra en una semifinal de época, la que enfrentará a la actual campeona del mundo con una de las selecciones más en forma del torneo. La Albiceleste está a dos pasos de revalidar el título.