El balón del Mundial, edición a edición: del Telstar al Trionda

El Telstar de 1970, con sus paneles blancos y negros pensados para la televisión, abrió una saga que llega hasta el Trionda de 2026, de solo cuatro paneles.
El balón es el protagonista silencioso de cada Mundial, y su diseño cuenta también la historia del torneo. El primero que adidas fabricó para una Copa del Mundo fue el Telstar, en México 1970: 32 paneles, 12 pentágonos negros y 20 hexágonos blancos, un patrón pensado para que se viera mejor en las televisiones en blanco y negro de la época. Su nombre homenajeaba al satélite Telstar.
De ahí nació una saga. La familia Tango dominó de 1978 a 1998 con su elegante diseño de «tríadas», mientras que el Azteca de 1986 fue el primer balón totalmente sintético de un Mundial.
La innovación se aceleró en el siglo XXI: el +Teamgeist de 2006 estrenó paneles termosellados, sin costuras. Pero ningún balón dio tanto que hablar como el Jabulani de Sudáfrica 2010: su vuelo impredecible desató una lluvia de críticas de porteros y delanteros —Iker Casillas lo llamó «un balón horrible» y Gianluigi Buffon, «vergonzoso»—, hasta el punto de que la NASA analizó su comportamiento.
Después llegaron el Brazuca (2014), el Telstar 18 (2018, ya con un chip en su interior) y el Al Rihla de Catar 2022, dotado de tecnología para asistir al VAR con datos en tiempo real.
El balón de 2026 es el Trionda, cuyo nombre une «tri» y «onda» en alusión a los tres países anfitriones. Con solo cuatro paneles —el menor número de la historia en un Mundial— e iconografía dedicada a cada sede, representa el salto tecnológico y simbólico de la primera Copa del Mundo a tres bandas.
Fuente: Wikipedia (Adidas Telstar; Adidas Jabulani; Adidas Al Rihla; Adidas Trionda).