El legado del primer Mundial de 48 selecciones: qué deja el torneo de 2026

El Mundial 2026 pasará a la historia por ser el primero disputado por 48 selecciones y repartido entre tres países: Estados Unidos, México y Canadá. Fueron 104 partidos, 308 goles y 16 sedes en un torneo que amplió el mapa del fútbol mundial. Analizamos qué deja el nuevo formato: más oportunidades, más sorpresas y algún debate.
El Mundial 2026 será recordado por muchas cosas —la segunda estrella de España, la despedida de una generación—, pero sobre todo por ser el primero con un formato nuevo: 48 selecciones en lugar de 32, 104 partidos en lugar de 64 y una organización compartida entre Estados Unidos, México y Canadá, con 16 sedes repartidas por los tres países.
El balance deportivo dejó cifras sólidas: 308 goles a un promedio de 2,96 por partido, un torneo alegre en ataque sin caer en el desmadre. Pero el gran argumento a favor de la ampliación fueron las historias que hizo posibles: selecciones que antes se quedaban fuera tuvieron su oportunidad, y algunas la aprovecharon. Cabo Verde debutó en un Mundial, Noruega se coló en cuartos de la mano de Haaland, y sorpresas como la eliminación de Alemania ante Paraguay o de Países Bajos ante Marruecos, ambas en penaltis, demostraron que la distancia entre grandes y pequeños se ha estrechado.
No todo fueron elogios. El formato de 48 obligó a alargar el calendario y multiplicar los partidos, y hubo quien echó en falta la intensidad de un torneo más corto y selectivo. El debate sobre si más es mejor seguirá abierto, pero es innegable que el Mundial ganó en diversidad y en alcance global.
Al final, la organización a tres bandas funcionó, las sedes vibraron y el torneo coronó a un campeón de época. El primer Mundial de 48 deja un legado claro: el fútbol es cada vez más de todos. Puedes revivir todos los datos, resultados y récords del torneo en nuestras páginas de estadísticas.