España arrolla a Austria (3-0) con doblete de Oyarzabal y se planta en octavos

Doblete de Oyarzabal (36' y 89', las dos veces a pase de Cucurella) y gol de Pedro Porro ante una Austria que acabó sin un solo tiro a puerta. España espera en octavos al ganador del Portugal-Croacia.
España se clasificó para los octavos de final del Mundial 2026 al vencer 3-0 a Austria en el SoFi Stadium de Inglewood, el ultramoderno recinto del área de Los Ángeles inaugurado en 2020, con su techo translúcido y su pantalla circular Infinity, que comparten los Rams y los Chargers de la NFL. La Roja firmó el partido más completo de su torneo en un dieciseisavo que dominó de principio a fin, a mediodía hora local y con las gradas teñidas de rojo y gualda.
Luis de la Fuente dispuso un 4-2-3-1 con Unai Simón bajo palos; Porro, Cubarsí, Laporte y Cucurella en defensa; Rodri y Pedri en la sala de máquinas; y Lamine Yamal, Dani Olmo y Baena por detrás de Oyarzabal. El plan funcionó desde el arranque: posesiones largas, presión alta y a Austria le costó un mundo salir de su campo. El premio llegó en el minuto 36, cuando Mikel Oyarzabal remató a la red un centro medido de Marc Cucurella para el 1-0.
Ralf Rangnick movió el banquillo nada más empezar la segunda parte con un doble cambio, pero el guion no se alteró. En el minuto 66, Pedro Porro se sumó al ataque y batió a Alexander Schlager a pase de Alex Baena para el 2-0. El lateral derecho coronó así una tarde de ida y vuelta constante por su banda.
Con Austria volcada sin claridad, llegó la sentencia en el 89: otra vez la sociedad Cucurella-Oyarzabal, otra vez asistencia del lateral zurdo y definición del delantero de la Real Sociedad. Doblete para Oyarzabal, doble asistencia para Cucurella y 3-0 en el marcador. El de Eibar, elegido mejor jugador del partido con una valoración de 9,3, salió ovacionado en el descuento.
Los números retratan la superioridad española: 65 % de posesión, 23 remates (10 entre los tres palos), 9 saques de esquina y 629 pases con un 91 % de acierto, frente a una Austria que no tiró ni una sola vez a puerta ni lanzó un córner en todo el partido. Unai Simón fue un espectador de lujo, mientras que Alexander Schlager, con seis paradas, evitó una goleada mayor. La amarilla a Posch en el 83 fue el resumen de la tarde austriaca: correr detrás del balón.
La Austria de Rangnick, con Alaba, Sabitzer y el joven Paul Wanner de inicio, se despide del Mundial tras una gran fase de grupos que no tuvo continuidad en la eliminatoria. España, en cambio, avanza a octavos de final con pleno de sensaciones y ya conoce el escenario de su próximo cruce: el ganador del Portugal-Croacia que se disputa esta misma noche en el BMO Field de Toronto.