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Francia repite el 2-0 a Marruecos de Catar y se mete en semifinales: Mbappé se venga del penalti fallado y llega a ocho

Redacción·09 JUL 2026·5 min de lectura
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Gillette Stadium, Boston
Foto: Wikimedia Commons
Ver ficha del partido: goles, tarjetas y alineaciones →

Cuatro años después, la misma historia y el mismo marcador. En el Gillette Stadium de Boston, Francia derrotó a Marruecos (2-0) para clasificarse a las semifinales, reeditando el resultado de la semifinal de Catar 2022. Kylian Mbappé, que había fallado un penalti al 28' (parada de Bounou), se redimió con el 1-0 en el 60' —asistencia de Doué— y firmó el 2-0 de Ousmane Dembélé en el 66'. Con su octavo gol del torneo, Mbappé iguala a Messi en lo más alto de la tabla de goleadores. Marruecos tuvo más posesión (52 %), pero Francia arrasó en ocasiones (21 tiros, 3,10 de goles esperados). MVP: Dembélé (8,9). En semifinales, Francia espera al ganador de España-Bélgica.

El fútbol, a veces, se repite hasta en los detalles. Cuatro años después de la semifinal de Catar 2022, Francia y Marruecos volvieron a verse las caras en un cruce de eliminación directa, y el desenlace fue calcado: un 2-0 para los galos, que se clasifican para las semifinales del Mundial 2026. En el Gillette Stadium de Boston, la vigente subcampeona del mundo cumplió el guion de favorita frente a una Marruecos valiente pero incapaz de perforar la portería de Mike Maignan.

Didier Deschamps formó con un 4-2-3-1: Maignan en la portería; Koundé, Upamecano, Saliba y Digne en defensa; el doble pivote Koné-Rabiot; y Dembélé, Olise y Désiré Doué por detrás de Kylian Mbappé. Mohamed Ouahbi respondió con un 4-2-3-1 espejo: Bounou bajo palos; Hakimi, Issa Diop, Mazraoui y Salah-Eddine en la línea de atrás; Bouaddi y El Aynaoui en el centro; y Brahim Díaz, Ounahi y Talbi por detrás de El Khannouss.

El partido tuvo una anomalía estadística engañosa: Marruecos terminó con más posesión (52 %), pero apenas inquietó. Los números cuentan la verdadera historia del dominio francés: 21 remates por 5, ocho tiros a puerta por uno, y un abismo en los goles esperados (3,10 de Francia frente a 0,13 de Marruecos). Los africanos se defendieron con orden y fiaron su suerte a la contra, pero nunca encontraron el camino hacia Maignan.

El primer aviso serio llegó en forma de penalti. En el minuto 28, Mbappé tuvo el 1-0 desde los once metros, pero Yassine Bounou —gigante durante toda la noche, con seis paradas— le adivinó la intención y detuvo el lanzamiento. El fallo pudo pesar en la cabeza del capitán francés, pero lejos de hundirse, se creció. En el 60, Mbappé recogió una asistencia de Désiré Doué para batir por fin a Bounou y firmar el 1-0 que se le había resistido. Era, además, su octavo gol del torneo: con él, alcanza a Lionel Messi en lo más alto de la tabla de goleadores y aprieta la pelea por el Botín de Oro.

Seis minutos después, en el 66, llegó la sentencia. Esta vez fue Mbappé quien ejerció de asistente para que Ousmane Dembélé empujara el 2-0 definitivo. El extremo del PSG, autor del gol y omnipresente en ataque, fue elegido mejor jugador del partido con un sobresaliente 8,9. Con la eliminatoria encarrilada, Deschamps fue dando descanso a sus estrellas —Mbappé se marchó ovacionado en el 77— y Francia administró sin sobresaltos hasta el pitido final.

Marruecos, la gran sorpresa del cuadro tras eliminar a Países Bajos y golear a Canadá, se marcha con la cabeza alta pero con la sensación de haber chocado de nuevo contra el mismo muro. Francia, en cambio, sigue firme en su camino y se cita en semifinales con el ganador del España-Bélgica que se juega el 10 de julio en Los Ángeles. La reedición de Catar terminó como entonces: con los Bleus mirando ya a la penúltima estación del Mundial.

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