Roger Milla y el despertar de África: Camerún 1990

Con 38 años y un baile en el banderín, Roger Milla llevó a Camerún a los cuartos de Italia 90, el mejor resultado africano hasta entonces. Y con 42 aún marcaría en un Mundial.
El Mundial de Italia 1990 cambió para siempre la percepción del fútbol africano, y tuvo un rostro: el de Roger Milla, un delantero camerunés que llegó al torneo con 38 años, prácticamente retirado y jugando en la isla de Reunión, convocado casi como un capricho presidencial.
Camerún dio el primer aviso en el partido inaugural, al derrotar 1-0 a la Argentina de Maradona, vigente campeona del mundo, pese a acabar con nueve jugadores. Fue una de las mayores sorpresas de la historia del torneo y el pistoletazo de salida de una gesta.
Milla, que salía desde el banquillo, se convirtió en la sensación del Mundial con cuatro goles y, sobre todo, con su celebración: un baile de caderas junto al banderín de córner que dio la vuelta al mundo. Sus tantos ante Rumanía y Colombia metieron a Camerún en cuartos de final.
Allí, los Leones Indomables se midieron a Inglaterra y llegaron a ir ganando 2-1, a las puertas de las semifinales. Un doblete de penalti de Gary Lineker forzó la prórroga y acabó eliminando a Camerún (3-2), pero el equipo africano ya había hecho historia como el primero del continente en alcanzar los cuartos.
El epílogo llegó en 1994: Milla volvió a vestirse de corto y marcó ante Rusia con 42 años, convirtiéndose en el goleador más veterano de la historia de los Mundiales. Su legado abrió la puerta a Senegal, Ghana o Marruecos, y a un fútbol africano que en 2026 vuelve a soñar a lo grande.
Fuente: Wikipedia (Roger Milla; Cameroon national football team; 1990 FIFA World Cup).