Suiza tumba a Argelia (2-0) con Embolo y Ndoye y se mete en octavos

Breel Embolo (10') y Dan Ndoye (46', nada más volver de vestuarios) encarrilaron el pase de Suiza en el BC Place de Vancouver. Argelia, con Luca Zidane en la portería y Mahrez arriba, tuvo el balón pero no la pegada.
Suiza se clasificó para los octavos de final del Mundial 2026 con una victoria sólida sobre Argelia (2-0) en el BC Place de Vancouver, el estadio de techo retráctil que fue escenario de la ceremonia inaugural de los Juegos de Invierno de 2010 y que hoy comparten los Whitecaps de la MLS y los BC Lions de fútbol canadiense. Dos golpes tempraneros, uno en cada mitad, bastaron para tumbar a una Argelia que tuvo el balón pero no supo qué hacer con él.
Murat Yakin dispuso un 4-2-3-1 con Gregor Kobel en la portería; Akanji, Elvedi y Ricardo Rodríguez en la defensa; el capitán Granit Xhaka y Remo Freuler por delante; y Dan Ndoye, Johan Manzambi y Rubén Vargas por detrás de Breel Embolo. El plan salió redondo desde el arranque: en el minuto 10, Embolo remató a la red un centro de Manzambi para el 1-0 que encarriló la eliminatoria.
La sentencia llegó justo al reanudarse el partido. En el minuto 46, apenas de vuelta de vestuarios, Dan Ndoye culminó una gran jugada para el 2-0 y dejó el cruce visto para sentencia. El extremo suizo fue elegido mejor jugador del encuentro con una valoración de 8,2, la más alta del partido.
Argelia, dirigida por Vladimir Petković —viejo conocido del banquillo suizo—, apostó por un 4-3-3 con Luca Zidane bajo palos, Riyad Mahrez y Houssem Aouar arriba y el joven Ibrahim Maza entre líneas. Los africanos monopolizaron la pelota (55 % de posesión) y firmaron más pases que Suiza, pero apenas inquietaron: solo dos remates entre los tres palos y un xG de 0,73 que retrata su falta de profundidad. Luca Zidane, hijo de Zinedine e internacional por Argelia, poco pudo hacer en los dos tantos.
Los números, en cambio, premian la eficacia helvética: 2,56 de xG y cinco disparos a puerta con menos posesión. Kobel vivió una tarde tranquila y Suiza gestionó el resultado con el oficio de siempre. La Argelia de Mahrez, que había ilusionado en la fase de grupos, se marcha del Mundial sin haber rematado su dominio estéril.
Suiza, primera de su grupo y ahora en octavos, espera ya al ganador del Colombia-Ghana para seguir soñando en un torneo que se le está dando de cara. El conjunto de Yakin, ordenado atrás y letal arriba, se confirma como una de las selecciones más incómodas de este lado del cuadro.